Archivo del tema ‘José Antonio Sarmiento’

Hikidashi / Once años de seminarios en San Cibrián

Por • 18 de junio, 2006 • Tema: Cursos, José Antonio Sarmiento

Desde 1995/1996, inicialmente a raíz de la petición de algunos ceramistas, Alfar Galería Azul dedica una semana al año a la celebración de un seminario en San Cibrián de Ardón, en el que José Antonio Sarmiento comparte sus métodos de trabajo con horno de gas (en baja y alta temperatura).

El modo de organizar el grupo de trabajo atiende, sobre todo, a la oportunidad de mostrar cómo se gesta la obra de Sarmiento y ofrecer asistencia personalizada a los asistentes al curso para que realicen algunas piezas, lo que es posible mediante la limitación del número de participantes. De este modo también se contempla el hecho de compatibilizar los diferentes grados de experiencia o preparación de los participantes (ceramistas profesionales o estudiantes, entusiastas de la cerámica y artistas plásticos interesados por el medio).

Sacar la pieza del horno aun caliente (al rojo) es un sistema que José Antonio Sarmiento viene utilizando en su obra desde 1980, es decir desde que comenzó haciendo murales cerámicos empleando este procedimiento. El adoptar este método para estos seminarios no tiene otro fin más que hacer el proceso más ágil, teniendo en cuenta el apretado programa de trabajo (demostración y práctica). Se ha elegido la acción de extraer la cerámica al rojo porque permite tener la obra terminada, en tus manos, el mismo día de su cocción; ya que los resultados buscados por este artista también se podrían conseguir empleando métodos específicos dentro del horno y sin tener que recurrir necesariamente a extraer la pieza en caliente. Inclusive los tratamientos con humo, que podrían hacerse introduciendo la obra con materia orgánica dentro de sagares o gacetas (cajas cerámicas cerradas).

Cuando hace veinticinco años José Antonio Sarmiento comenzó a extraer la cerámica del horno al rojo, se interesó por un lenguaje comprometido con la experimentación y el azar que mayoritariamente el ámbito de la cerámica contemporánea occidental reconoce bajo el término «rakú». Un término que, en Occidente, sobre todo desde los años setenta, a raíz de las experiencias del ceramista americano Paul Soldner se emplea como denominación de un proceso técnico, para un modo de hacer cerámica de baja temperatura que precisamente se popularizó con éxito entre los ceramistas y entre los amantes de la cerámica artística moderna –partiendo del interés que despertó, durante las décadas de los cuarenta y sesenta en los círculos artísticos el relato de Bernard Leach recogido en su famoso libro acerca de un modo de hacer cerámica que el maestro tuvo la oportunidad de conocer en Japón (la cerámica Raku íntimamente relacionada con la ceremonia del té). Un planteamiento que como hemos dicho en diversas ocasiones, cristalizó bajo una atmósfera de experimentación y libertad en el modo de hacer, bajo el carisma de Soldner como principal artífice de la difusión del término «rakú» en sentido de técnica. A pesar del desacuerdo manifestado en sucesivas ocasiones por parte de los propios ceramistas Raku, únicos herederos de este sello. Segun quedó de manifiesto en la conferencia celebrada en Kioto el año 1979, en que debatieron sobre este tema de un lado Paul Soldner y Rick Hirsch, y del otro Kakunyu Raku XIV (1918-1980) y su hijo Raku XV (1949) -hoy el actual Kichizaemon desde 1981.

Es preciso decir que durante veinte años, hasta 1999, por la mencionada información que nos había llegado a través de las revistas especializadas y libros publicados, nosotros hemos también utilizado en España el término «rakú» en sentido de técnica. Escrito con minúscula y tilde para distinguirlo del genuino Raku japonés, o también añadiéndole el calificativo de «occidental» para denominar estos métodos de trabajo de baja temperatura que han tomado a la genuina cerámica Raku de punto de partida para afrontar la creación artística; y que por otra parte ha desembocado en un trabajo con planteamientos muy diferentes, lo que no quiere decir que necesariamente tengan que ser enfrentados.

Sin embargo el tiempo pasa, y en lo que a nosotros concierne, con los conocimientos que ahora tenemos, nos hemos replanteado esta postura. Japón es muy importante para el mundo de la cerámica global, allí también están abiertos al resto del mundo, y es de suponer que del lado Occidental también hemos de tenerlo en cuenta. Raku para un conocedor japonés significa un sello; una dinastía de ceramistas distinguidos con este sello, del que es actual heredero Kichizaemon Raku (XV generación de ceramistas Raku).

José Antonio Sarmiento
Hikidashi (alta temperatura), esmalte y marcas de conchas

José Antonio Sarmiento
Hikidashi (baja temperatura), esmalte turquesa y humo

Cuando en 1999, José Antonio Sarmiento y yo, viajamos a Japón invitados por Ryoji Koie pudimos visitar el Museo Raku en Kioto. En Japón también conocimos el término HIKIDASHI que los japoneses utilizan para describir la acción de sacar al rojo una pieza del horno. Ryoji Koie y Shiro Tsujimura son algunos de los más prestigiosos maestros actuales con los que allí pudimos compartir esta experiencia.

Recorrido fotográfico por diez años de seminarios en San Cibrián

Seminario hikidashi (alta temperatura) 2005

Seminario hikidashi (alta temperatura) 2004;
participantes modelando sus piezas

Seminario hikidashi (alta temperatura) 2003

Curso hikidashi (baja temperatura) 2003

Seminario hikidashi (alta temperatura) 2002

Seminario hikidashi (baja temperatura) 2002

Marta de Pablos (España), artista en residencia; San Cibrián 2001

Eva Bartolomé, participante en acción; San Cibrián 2000

Stephan Peschard (Japón), estudiante en residencia; San Cibrián 2000

Algunos de los articipantes, 2000

Demostración hikidashi-guro (alta temperatura) 2000

Esteban Cosano, participante en acción; 2000

Seminario hikidashi (baja temperatura) 2000

Curso rakú occidental, esmalte y cobre fugitivo 1999

Curso rakú occidental, terra sigillata, reserva de engobe 1999

Curso verano 98 rakú occidental, cobre fugitivo
y esmaltes

Demostración reserva de engobe 1998

Demostración horno de leña; cobre fugitivo sobre pastas blancas 1998

Seminario rakú occidental; reserva de engobe, terra sigillata 1998

Seminario rakú occidental, cobre fugitivo 1998 (2º grupo)

Seminario sal y soda 1997

Demostración sal y soda 1997

Seminario rakú 1997

Seminario Iniciación rakú demostración cobre fugitivo 1996

A continuación:

Listado de los participantes en los seminarios con José Antonio Sarmiento, San Cibrián 1996-2005.

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Tierra-Signos-Escultores por Kosme de Barañano

Por • 12 de mayo, 2006 • Tema: Artistas, Conferencias, José Antonio Sarmiento, Recomendados

Extracto de la conferencia TIERRA – SIGNOS – ESCULTORES

(Se trata de unos apuntes comentados a lo largo de 40 imágenes y de un film de 7 minutos, por el catedrático Kosme de Barañano, en el aula del edificio Altabix de la Universidad Miguel Hernández de Elche, el 5 de mayo del 2006. Curso organizado por el Instituto de Cultura Gil-Albert de Alicante.)

El impulso a marcar algo en un soporte, ha sido siempre asociado con el deseo de decir algo sobre el mundo. Estos pensamientos (statements gráficos) han sido intuitivos y frecuentemente expresados en forma simbólica, pero son fundamentalmente pensamientos acerca de la forma de estar en el mundo del hombre y de su habilidad para comprender y hacer mejor un contexto vital.

Voy a referirme en esta charla a tres artistas muy diferentes, que utilizan la tierra y la forma de dejar su impronta, sus signos, de maneras muy particulares y muy distanciadas entre ellas.

Hablaré aqui y ahora de tres escultores

en barro
en tierra cocida
en cerámica

con tres formas de imprimir, de experimentar, en este material
sus diferentes signos, su diferente pensamiento visual:
es decir, de TIERRA- ESCULTORES y SIGNOS.

1.

CHARLES SIMONDS, 1945 New York
TERRITORIOS POÉTICOS

La obra de Simonds comienza a finales de los sesenta con los dwellings, urbanismo de corte bonsái realizado con tierra sin cocer, es decir, derretible en cualquier momento. Construye escenografías urbanas de paisajes aborígenes, de pueblos extraños, lejanos a la civilización neoyorquina, y los coloca a lo largo de agujeros, ruinas, esquinas de la ciudad como una cigüeña que va poniendo sus nidos no en lo alto de los campanarios de los museos sino en los rincones mas insospechados de los barrios. Sus características frente al pop y al minimalismo son la inmediatez, la pequeñez, la fragilidad, el anonimato y el incógnito.

Busca los lugares del abismo en la ciudad, no construye formas puras sino las más frágiles y con el material más liviano: el barro.

Charles Simods, Performance en la playa

2.

EDUARDO CHILLIDA, 1924 – 2002 San Sebastián
CHILLIDA: SISTEMA Y SIGNOS

Chillida sigue un sistema de signos que se apoya al menos en tres registros: en un equilibrio asimétrico, en un movimiento virtual, y en el ritmo de sus secuencias.

Estos signos de Chillida en la tierra cocida, en la chamota, UNA TIERRA QUE PESA, tienen una caligrafía que respira, que de nuevo nos devuelve al sentido de la piel. La caligrafía de Chillida, incluso en sus momentos orientalizantes, busca más la vibración, su temblor o su respiración (la dinamización del espacio) que la concentración del trazo del expresionismo americano.

Eduardo Chillida, Lurra, Oxido 42

En las tierras llamadas lurras por el artista, se detectan también diferentes procesos técnicos (tierras dibujadas con cortes de cuchillas o pincel, tierras cocidas en hornos de leña que adquieren así el color específico de los metales que contienen, o tierras cocidas en hornos eléctricos, es decir, con saturación de oxígeno, y por lo tanto más asépticas, más blanquecinas, etc.). En las lurras la espacialidad viene pues trabajada en dos frentes, en un doble lenguaje: el de la perforación -la talla del cuchillo que las abre y excava- y el de lo impreso con el óxido de cobre que marca el espacio negro.

Eduardo Chillida

En la obra La casa del poeta transciende Chillida lo escultórico para buscar la arqui-tectura, el texto original del concepto espacio.

3.
JOSE ANTONIO SARMIENTO, 1956 León
LA MATERIA CONSAGRADA AL FUEGO

Para Sarmiento esculpir no es imponerse a la materia es manejarla, es actuarla con las manos, vuelta a una artesanía original, vuelta a la significación de la materia y al dominio del fuego.

La materia arcilla no es el principal medio de la composición de los trabajos en cerámica: son las manos y la mente del artista moldeando la arcilla y manejando el fuego como un director de orquesta maneja una partitura (la arcilla) y a los músicos que la hacen viva (el fuego).

José Antonio Sarmiento, Nebulosidad

Desde 1989 en el taller y hornos de San Cibrián de Ardón, León, Sarmiento trabaja incansable en la aventura de la cocción con leña en alta temperatura. Trabaja fundamentalmente lo que llamamos gres (del francés grès, arenisca) una cerámica cocida a muy altas temperaturas y repito siempre con horno de leña.

José Antonio Sarmiento y su anagama-noborigama

Los hornos hablan en el sonido de la leña, en el sonido del fuego y en el sonido del roce de la llama sobre los objetos. Este lenguaje del fuego construido y encerrado en el noborigama es uno de los virtuosismos de la técnica de Sarmiento.

Kosme de Barañano



Génesis de la obra de José Antonio Sarmiento

Por • 28 de abril, 2006 • Tema: José Antonio Sarmiento, Técnica

1. Elegir la tierra: color, plasticidad, resistencia. Polvo y agua, remangarse los pantalones y la camisa.

2. Mezclar y amasar: dolor de espalda, sudor, trabajo. Las máquinas entran en acción, en ese momento no es posible oír a Mozart. Mezclar la chamota igual que el cocinero pone sal en el guiso. El gran espaguetti de Leonardo estaba pensado para saciar el hambre de todo un ejército.

Polvo y agua / mezclar y amasar

3. Dar forma: modelar la frescura de la arcilla, el tacto, el olor. El gesto es la huella y el trazo en el lodo, el de la pincelada de óxido de hierro. El tallado es el surco en el campo, el movimiento de las lombrices de tierra. Son los colores los de la tierra de los campos abrasados. El color de la primavera y la ceniza son los verdes y amarillos. El blanco es el del caolín, el de las nieves del invierno, el de la escarcha sobre la hierba de primavera, el de la flor del ciruelo, el de la luna llena. El negro es del humo y las sombras de la noche, el del hierro, el del carbón, el de la pena. El azul es el de los cielos, el de las aguas, el azul y rojo de los atardeceres.

Domingo al sol

Dar forma

4. La energía del fuego: la acción en el horno, la llama devoradora de madera, dominar el viento, sujetar el tornado de fuego; sentir el día, la noche, el amanecer y el día de nuevo, la lluvia y el sol, el frío y el calor en la cara.

La energía del fuego (atizando el noborigama)

5. Soportar con paciencia la espera: tapiar y dejar enfriar el horno, elegir, encontrar respuestas, plantearse nuevas preguntas, insistir una y otra vez, el tema adquiere otro significado más allá del objeto. Comenzar de nuevo.

No se habla aquí de objetos decorativos, no de frivolidades.

Disfrutemos pues de esos momentos privilegiados que hacen posible encontrarnos con el lenguaje de la obra de arte. Escuchémosla a ella hablar con toda su fuerza porque nos mantiene alerta, ofreciendo armas para enfrentarse a esta aventura que es la vida del homo faber con toda su complejidad. Sirve para ayudarnos en la búsqueda de respuestas, sirve para abrir los ojos y ver más allá de nuestras narices.

Canción de tierra, gres anagama D. 80cm.

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Hikidashi: Seminario del 7 al 11 de Agosto 2006

Por • 24 de marzo, 2006 • Tema: Cursos, José Antonio Sarmiento

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Hikidashi es el término japonés que describe la acción de sacar al rojo, incandescente, la pieza del horno.

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José Antonio Sarmiento / Hikidashi de baja y alta temperatura

Desde 1980, el artista plástico José Antonio Sarmiento (León, 1956) se expresa desde el medio cerámico a tiempo completo. Siempre desde la visión artística, de su experiencia como pintor, escultor cerámico y alfarero de estudio, ha conseguido que toda la expresión de su arte, pueda contemplarse en la palma de la mano a través de una taza “sacada al rojo”.

Organizado por Galería Azul, solamente una vez al año y durante una semana, José Antonio Sarmiento abre su estudio para compartir e impartir sus conocimientos, su experiencia, modo de moverse y sentir la cerámica. Hikidashi (sacar al rojo) es un método directo que se implica con el fuego de baja y alta temperatura: le permite explicar con claridad y fluidez –durante los cinco intensos días de demostración y trabajo con los participantes– conceptos que son fruto de años de experiencia sumados al sentido de percepción.

El lugar: su estudio-alfar, en San Cibrián de Ardón a 15 Kms. al sur de la ciudad de León (España); una atmósfera propicia para la creación, en la tranquilidad del campo.

PROGRAMA

Teoría y demostración: pastas, esmaltes de baja, reservas, terra sigillata, humo, reducción postcocción, esmaltes de alta y marcas de conchas.

Práctica: Después de ver las demostraciones, cada participante podrá hacer su propia pieza y terminar las que se le entregarán bizcochadas.

Horario intensivo desde las 10h AM hasta última hora de la tarde o lo que precisen las hornadas.

Precio: 450 € (incluye materiales y cocciones) / Plazas limitadas.

Más información sobre Hikidashi



Keshiki (paisajes)

Por • 17 de marzo, 2006 • Tema: Anagama-Noborigama, José Antonio Sarmiento, Técnica

El término japonés keshiki se refiere a los “paisajes” formados en la cerámica cocida en el horno anagama: los efectos conseguidos por la experiencia y el conocimiento del ceramista junto con los fenómenos naturales ocurridos dentro del mismo horno, cuando en éste se ha alcanzado y mantenido durante un tiempo considerable, desde al menos cuatro días, altisima temperatura (fuego blanco).

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José Antonio Sarmiento / «Paradoja» D.47cm.

Estos matices y marcas de fuego narran la historia de lo ocurrido: la acumulación de ceniza, la temperatura y la atmósfera o el viento, el lugar y la posición que las piezas han ocupado dentro del anagama.

Acercamos la mirada a algunos de estos paisajes. Entiéndase que hay muchos más y que a su vez cada uno de ellos puede derivarse en una variedad sin límite. De igual modo, las denominaciones o nombre propio que los distingue una veces no son más que símiles lógicos en alusión inspirada por el recuerdo de cosas encontradas en la naturaleza, otras simplemente son una sencilla descripción de lo ocurrido, de los materiales manejados y de los fenómenos acontecidos por las condiciones.

Las fotos, pertenecen a detalles de la obra de José Antonio Sarmiento (España – León, 1956), horneada en anagama durante siete días y en un rango aproximado de entre 1300 y 1350 grados ºC, dependiendo del lugar o situación que la pieza ocupó en el anagama.

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El Renacer del Arte Aurático: sobre las cerámicas anagama de J-A. Sarmiento

Por • 3 de marzo, 2006 • Tema: Exposiciones, José Antonio Sarmiento, Textos

catdesinv.jpgEl presente artículo fue escrito y publicado originalmente para un encarte de la exposición «Después del invierno» de José Antonio Sarmiento. En él se tratan aspectos de teoría estética y de filosofía del arte, a través de la consideración de obra de José Antonio Sarmiento.

Para esta tarea se parte de distinciones como la de «arte aurático» (que aparece reseñada en el mismo título del artículo) y que viene a contraponerse a la de «arte post-aurático». Esta distinción tiene su origen en el escrito de Walter Benjamin titulado La obra de arte en la era de su reproducción técnica. Otras referencias utilizadas para realizar este análisis son la obra de Arthur C. Danto Después del fin del arte así como la concepción del arte como techné de Aristóteles.

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Hikidashi (Agosto 2005)

Por • 22 de junio, 2005 • Tema: Cursos, José Antonio Sarmiento, Previo Agosto 2005

Para ampliar la información acerca de los cursos impartidos todos los veranos por José Antonio Sarmiento, consultar la entrada Cursos con José Antonio Sarmiento. Aquí incluímos la convocatoria relativa a este año.

CONFERENCIAS VISUALES: La familia Rakú y «Hikidashi-yaki» (cerámica sacada al rojo) en la expresión contemporánea. Cada participante podrá realizar sus propias piezas y también recibirá otras bizcochadas para trabajar en ellas.

CURSOS AGOSTO 2005

BAJA TEMPERATURA

LUNES 1 A MIERCOLES 3 DE AGOSTO 2005

ALTA TEMPERATURA

VIERNES 5 A DOMINGO 7 DE AGOSTO 2005



«Después del Invierno» en el Centro Hispano-Japonés

Por • 15 de marzo, 2005 • Tema: Exposiciones, José Antonio Sarmiento, Textos

JOSÉ ANTONIO SARMIENTO
“DESPUÉS DEL INVIERNO”
Cerámicas de anagama y noborigama

Del 2 al 22 de Marzo de 2005
CENTRO CULTURAL HISPANO-JAPONÉS
Salamanca (España)

WABI SABI

Algunas obras de arte, independientemente del lugar y tiempo a que pertenezcan, consiguen despertar en nosotros ese estado de contemplación del misterio. En el libro El Arte y sus lugares Antoni Tàpies habla de ello y de esa clase de trabajos que según sus palabras: «lejos de ser fantasías de artistas y poetas son una necesidad para nuestra salud (o salvación) tanto individual como colectiva».

«Después del Invierno» muestra cerámicas de José Antonio Sarmiento (León, 1956); alfarería actual realizada en un horno de estilo japonés anagama-noborigama. Trabajos de espíritu artístico y carácter informal que hasta hace poco el gusto occidental consideraba «heterodoxos», lo que ya no es así desde el conocimiento de la expresión actual que ha visto ampliado su horizonte con la profundización de otros planteamientos en materia de arte. Entiende J-A. Sarmiento que el momento de la vida actual necesita, más que nunca, la integración del arte en la misma. A ello se entrega sin descanso. En busca del sentido o la razón de ser, vivir y sentir el arte; sobre todo, se trata del Arte de la Vida. Toma para sí la sabiduría de la tradición pero hace el camino a la inversa, es decir parte de la extensión de la modernidad.

Los trabajos que contemplamos nos muestran las cosas tal y como son, aceptan la realidad. Son obra del hombre y de los elementos: la tierra y el fuego blanco ―alimentado con leña de pino durante siete días completos―, de la ceniza y el viento, del agua y del sentir el cambio de las estaciones. La conciencia del artista deja trabajar a la inconsciencia del artesano. José Antonio pone los medios para que todo se desarrolle del modo más natural posible. No hay premeditación, y, sin embargo, todo está hecho de modo consciente. Ante todo, para él es importante tomar parte en todas las fases del proceso, no abandonar la pieza en ningún momento. Surge el sonido: la sinfonía de la tierra silenciosa. Ante todo, libertad en las formas. Austeridad en el modo de trabajar: preparar la pasta cerámica y los esmaltes, la elección escueta de los colores (pocos, elegantes y profundos), el modo de concebir la obra y profundizar en el sentido de la misma. De cada uno de los pasos y de todos ellos transparenta un concepto estético universal próximo al Wabi Sabi. En Japón, Wabi Sabi son términos que describen un concepto de belleza absolutamente desprovisto de sofisticación, un sentir, un estilo de arte o mejor dicho un modo de percibirlo. De dicho concepto surgió la belleza del teatro Noh, la de los objetos contemplados por la estética Zen más austera, el poema breve o Jaiku, los jardines de piedra… ¿Cómo traducir a otras lenguas el significado de Wabi Sabi? No hay palabra que pueda expresarlo, mas a su espíritu nos acercan los versos de Fujiwara Teika (1162-1241):

Miro más allá
No veo flores
No veo hojas carmesí
En la playa, una cabaña solitaria con cubierta de paja recién cortada
En la luz menguante
De una tarde de otoño

Las cerámicas de José Antonio Sarmiento, que ahora pueden contemplarse en Salamanca, tratan del Arte de la Vida, de la hospitalidad.

MJ. S.


CRÍTICA:

– El amable Sr. Shunsuke Fujimori después de ver esta exposición publicó una reseña en la web (en japonés). Según nos dijo su «impresión objetiva», e incluye al comentario imágenes de la misma.

Texto: Shunsuke Fujimori; traducción al español: Saori Takiguchi (ver la versión original con imágenes en «reseña»).

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«Cerámicas/Yakishime» de José-Antonio Sarmiento

Por • 20 de diciembre, 2004 • Tema: Exposiciones, José Antonio Sarmiento, Previo Agosto 2005, Textos

JOSÉ ANTONIO SARMIENTO

«CERAMICAS / YAKISHIME»

Del 9 al 30 de Diciembre de 2004 / CENTRO CULTURAL CAJA ESPAÑA, León (España)

Hace más de dos décadas que José-Antonio Sarmiento (León, 1956) se trasladó al entorno rural para trabajar con hornos de leña. Desde entonces se ha dedicado intensivamente a la cerámica. En sentido formal, reemplazó los útiles de trabajo que anteriormente había manejado: el lienzo por la arcilla, el óleo por los esmaltes cerámicos y los pinceles de fuego, e incorporaba el aire a sus volúmenes. En sentido conceptual, su naturaleza artística vive la necesidad de reflexionar sobre la vasija como contenedor y contenido, o se plantea el sentido del arte desde la integración del mismo en el uso cotidiano. Desde la mencionada filosofía realiza sus piezas: a gran escala unas y otras de dimensiones más domésticas; mas es necesario subrayar que no hace distinciones en cualquiera de ambos casos, pues atiende a la necesidad de una actitud vital que siente del mismo modo la importancia del uso y la contemplación.

El siguiente pensamiento, atribuido al maestro Zen Ch’ing Yuan (Dinastía Tang), será útil para la ocasión:

Antes de estudiar Zen durante treinta años, veía las montañas como montañas y las aguas como aguas. Cuando llegué a un conocimiento más íntimo, llegué al punto en que veía que las montañas no eran montañas y las aguas no eran aguas. Pero ahora que he llegado a la misma esencia, estoy en paz. Porque de nuevo veo las montañas únicamente como montañas y las aguas de nuevo como aguas.

La obra de José-Antonio Sarmiento profundiza directamente en la materia cerámica en sí misma y lo hace de un modo que revela la presencia del fuego, elemento esencial en el contexto de su plástica. Algo similar a lo que la pintura es a la pintura en el drip de Jackson Pollock.

Yakishime es el término japonés que se refiere a las piezas cerámicas realizadas en hornos de leña de alta temperatura, a las huellas del gran fuego: es decir a los efectos naturales de las cenizas acumuladas, a los flameados (pinceladas de fuego) que presentan estas piezas, a todos los fenómenos naturales que ocurren dentro del horno. Se refiere a cerámicas realizadas en el hogar de la leña, en la misma «caja de fuego», para describir literalmente un paisaje natural creado por los elementos (la llama, el viento, el agua y los minerales) en complicidad con el azar y la experiencia de quien los maneja o implica su sentido artístico en tal acción.

Esta exposición, de la obra cerámica de José-Antonio Sarmiento, que para mí ha sido una satisfacción coordinar en León, muestra grandes platos y vasijas procedentes de diversas hornadas. Obra realizada durante 2003 y 2004, en el horno de leña anagama-noborigama por él construido al regreso de su estancia en Japón, siguiendo los principios de los antiguos hornos japoneses en pendiente, lo que supone largas cocciones con leña manteniendo la alta temperatura (1.320 °C) durante varios días, en este caso durante siete días con sus noches incluidas.

MJ.S.

Extracto del Texto del Catálogo

LA MATERIA CONSAGRADA AL FUEGO
por Kosme de Barañano

… /… Desde 1989 en el taller y hornos de San Cibrián de Ardón, León, José-Antonio Sarmiento trabaja incansable en la aventura de la cocción con leña en alta temperatura. Trabaja fundamentalmente lo que llamamos gres (del francés grès, arenisca.) una cerámica cocida a muy altas temperaturas (1.300-1.320 ºC) con horno de leña.

… /… Además de la arcilla y el fuego el primer momento de la creación de José-Antonio Sarmiento es el moldeado y el dominio del torno. El moldeado de J-A.S. no es el tradicional, sino la deconstrucción del tradicional.

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José Antonio Sarmiento, alfarería contemporánea con fuego de leña

Por • 15 de diciembre, 2003 • Tema: Artículos, José Antonio Sarmiento, Previo Agosto 2005

Mucho antes de todas las cosas existió el Caos;
Después la Tierra espaciosa.
Y el amor, que es el más hermoso de todos los Inmortales.

Hesíodo, Teogonía

Desde hace varios años José Antonio Sarmiento ha centrado su trabajo en el estudio de la vasija. Se ha interesado, desde la intención artística, por reivindicar el término alfarería (De alfaharería, arte de fabricar vasijas de barro cocido). Una acción no exenta de coraje, si tenemos en cuenta la confrontación categorial que genera en nuestro país, por muchas cuestiones en las que no procede entrar aquí y ahora. El caso es que hay en ello un reto repleto de contenido; una actitud libre, aunque exigente. Elude el exceso, lo complejo y costoso (en el sentido de lo aparente), respira un sentido de proporción humanista –respecto al hombre y su relación con la naturaleza, el hombre formando parte del universo y no en su centro–; trasciende un espíritu democrático fiel a una estética, sin caer en la postura del «esteta desenfrenado» (ciego y sordo ante la tragedia de la vida). Personalmente diría que revela una búsqueda de expresión artística con los pies en la tierra, desde el razonamiento cultural, pero sin olvidar el sexto sentido (la intuición) y ese otro sentido que nos permite avanzar (el sentido práctico). Desde tal postura, construye una sinergia en defensa de caer en un tipo de ceguera que bien podría definirse desde las palabras de Okakura Kakuzo: Los que no pueden sentir en sí mismos la pequeñez de las cosas grandes tienden a no ver la grandeza de las cosas pequeñas en los demás.

Seguramente una concreta manera de ser (actitud ante la vida), ha servido de combustible para mantener encendida la llama que alimenta la inclinación artística de José Antonio Sarmiento, traduciendo su fuerza motriz en un interés específico por la alfarería que se compromete con la cocción de leña en un horno anagama-noborigama. Trabaja pues en contacto con la naturaleza, imponiéndose un retiro voluntario –en el sentido de mantenerse alejado de lo que se consideran los circuitos oficiales del arte– al margen de distracciones, para dedicarse plenamente a la búsqueda de «la grandeza de las pequeñas cosas». La certeza de saber lo que no quiere hacer, y a donde no quiere llegar, son elementos decisivos para dirigirse por caminos no señalizados, aunque tenga que convivir con la incertidumbre. Tan firme resolución posee el bagaje necesario para llevar a cabo tan ardua tarea: la suficiente dosis de orgullo y humildad, talento natural, y gusto por la economía de medios. Podría parecer, a la vista de su trabajo, que la senda elegida descansa en conclusiones más propias de otras latitudes que de la cultura histórica a la que él pertenece, y, sin embargo, más que una intención premeditada es una consecuencia de personalidad y medio elegido, al seguir la brújula de su corazón y atender al lenguaje de los elementos que se trae entre manos, mientras se esfuerza –sobre todo y con todo– por implicarse con el medio, para rescatar la «esencia».

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