Posts Tagged ‘pottery’

Visita guiada a la exposición de Gerd Knäpper en Valencia

Por • 24 de febrero, 2009 • Tema: Artículos, Conferencias, Destacados, Exposiciones, Recomendados

Valencia, 29 de enero de 2009, día de la inauguración de la exposición de Gerd Knäpper en el Museo Nacional de cerámica «González Martí».

El artista –en la imagen, segundo por la izquierda- entre el traductor y Liliane Cuesta, conservadora del museo valenciano y coordinadora de la muestra, fue presentado al público asistente por el cónsul honorario de Alemania, Ilmo. Sr. D. José Luís Cervera, quien destacaba en su discurso lo que en síntesis según su percepción es característica principal de la obra del artista alemán residente en Japón: Una obra cerámica de extraordinaria factura en la que se aprecia la combinación del carácter alemán en el rigor de la estructura junto a una poética oriental asentada en la contemplación de la naturaleza y la sabiduría de la tradición cerámica del Japón en la aplicación del horno Noborigama con el que el ceramista trabaja. A la derecha de la foto, junto al cónsul, la presencia del ceramista Mariano Poyatos, coordinador de los I Encuentros Internacionales de Arte – Culla Contemporánea (2007, Castellón), en los que Gerd Knäpper ha sido artista participante, en calidad de invitado de honor.

Knäpper  junto a una imagen de su horno Noborigama Lugar, inspiración y proceso

Desde finales de los años sesenta, Gerd Knäpper (Alemania, Wuppertal 1943) vive en Japón, donde ha desarrollado una carrera como escultor y ceramista independiente, hasta el punto de que el éxito obtenido allí determinó su residencia de modo definitivo al formar una familia (contrajo matrimonio con una japonesa) y consolidar en la tranquilidad del campo un lugar idílico (Tarasoka, “estudio-galería” y hornos de leña) para la creación de su obra personal.

El mismo artista nos lo comentaba durante la inauguración de esta exposición en Valencia, afirmando que cuando fue a Japón para ampliar conocimientos dentro de la especialidad cerámica no tenía intención de quedarse nada más que dos o tres años; sin embargo, el éxito que obtuvo con su trabajo como hemos dicho fue decisivo. Bernard Leach le recomendó al prestigioso maestro Tatsuzo Shimaoka (quien le aceptó como ayudante en su taller de Mashiko por un tiempo, después de estudiar en Seto con Suzuki, su destino después de recorrer diversos países y embarcarse desde Estados Unidos hasta Japón, atraído sobre todo por la cerámica). Entre los diversos reconocimientos obtenidos en el país del sol naciente seguramente fue decisivo para su futuro conseguir el gran premio otorgado por el Primer Ministro de Educación (I Premio de Cerámica Artística, Tokio 1971, a una cerámica tradicional japonesa), para sorpresa de todos, incluso de los miembros del jurado, ya que se trataba de una obra contemporánea de carácter japonés cuyo autor resultó ser un extranjero (un ceramista originario de Alemania, formado entre Alemania, Estados Unidos y Japón).

Sin embargo, Gerd Knäpper no considera su obra ni alemana ni japonesa sino inspirada en el arte primitivo y moderno de muchas culturas. «Como artista -dice- no me considero a mi mismo ni japonés ni alemán. Gracias a mi singular situación, mi obra posee una estructura independiente tanto del Este como del Oeste».

Gerd Knäpper, imágenes de izqda a dcha ONDAS / TORSO (65 x 39 x 30 cm) 2001

Técnicamente la obra de Knäpper se ha realizado fundamentalmente en un horno Noborigama, utilizando pino rojo como combustible (su horno tiene cuatro cámaras construidas en pendiente, sin contar la cámara de fuego para la leña) y consolidada en una cocción rápida -36 horas-, alcanzando 1280-1300 grados centígrados. Un número importante de piezas presentan el color tostado del flameado sobre la arcilla y un “autoesmaltado” que en los bajorrelieves de las piezas talladas revelan un difuminado bastante regular, conseguido posiblemente como resultado de aplicar en crudo un engobe de ceniza, fundido en el cuerpo de la arcilla al ser sometido a tan altas temperaturas, madurado y soldado por toda la superficie junto a los restos de cenizas y sales volátiles.

Visita a la Exposición

Tres fotografías murales, instaladas en la sala, muestran el entorno del taller-estudio del artista: en una se ve un precioso paisaje nevado, con los campos y los edificios de la residencia Tarosaka en Daigo, donde Knäpper ha devuelto todo el esplendor a la antigua finca tras una impecable restauración efectuada en los edificios originales construidos con madera y la tradicional cubierta de paja trenzada; en la segunda foto, podemos ver el horno Noborigama; y en el tercer panel, al autor en el patio de la casa seleccionando piezas para una importante exposición que se celebró en Tokio, en la que se mostraron entre otras obras significativas de su sello grandes platos y bandejas de sesenta centímetros. Dicha puesta en escena es sin duda un documento singular para entender el ambiente del artista, la tranquilidad del campo donde desarrolla su trabajo, su relación con el entorno rural -en una vecindad de apenas siete granjas-, donde el maestro es el único ceramista del pueblo.

Las formas se completan con decoraciones talladas y trenzadas en un estado de la arcilla que se denomina «dureza de cuero»; un lenguaje personal que busca la representación del movimiento (el viento sobre los campos, en el cielo y el agua). La tierra chamotada y la marca del fuego de leña potencian aun más la precisión de las aristas, la tensión de un modelado virtuoso; no se trata de una mera decoración, el relieve forma una parte indivisible del objeto y no hace sino subrayar la arquitectura de unas formas sugerentes -construidas en secuencias equidistantes-, mediante un recurso de torsiones y virados que se ven realzados en aquellos Vasos que descansan sobre sus propios pies –elevándose ligeramente a unos centímetros de la base.

El eco de estas formas parece proceder de un sonido primigenio, presente en las ondulaciones y esculpido del viento en el agua, o, en la arena, en la arquitectura de las conchas de mar o de las plantas, en un lenguaje que evoca una percepción casi gaudiniana donde la mirada se alimenta al contemplar la naturaleza. Otros diseños recuerdan secuencias presentes en los esmerados tejidos orientales hechos con fibras vegetales, o la disposición en capas que va formando una corteza como se puede ver en la imagen de esta corteza de palmera que hemos fotografiado (potenciada la sensibilidad, después de contemplar la exposición se nos presentaron en una dimensión muy sugerente los troncos de las palmeras de Valencia).

Para mostrar la obra de Knäpper, las dos salas de la planta superior del «González Martí» se han llenado de cerámica con varios ejemplos (piezas firmadas con su sello personal y realizadas entre 1983 y 2008), algunas de estas obras son replicas en metal (bronce, y aleación de cromo-niquel), otras litografías manuales, impresas sobre papel Washi (también hecho a mano con corteza de morera, una artesanía muy apreciada en Japón) en las que se han plasmado los diseños de las vasijas. Los objetos cerámicos son variados y de mayor o menor escala, piezas únicas, -desde vasos y platos de carácter escultórico hasta formas que son propiamente esculturas (estelas) pero cuya forma surge dentro del lenguaje de la alfarería. También hay otras piezas de menor tamaño, destinadas a un uso utilitario como cuencos, vasos para Ikebana, utensilios para la ceremonia del té: taza (Chawan), el recipiente que se utiliza en la ceremonia del té para el agua fresca (Misuzashi), alguna botella para sake (Tokuri) con sus correspondientes tazas (Guinomi), tarros para el té, cajas para el incienso (Kogo), botellitas de agua (que los japoneses utilizan para disolver la pastilla de tinta caligráfica), platos, bandejas, etc.

Todo se ha dispuesto sobre módulos blancos, así como en vitrinas (las piezas de mano) o en la pared (los grabados enmarcados). El recorrido por consiguiente debe ser pausado –hay mucho que ver- para poder apreciar y dedicar el tiempo necesario a cada pieza.

Las obras de Gerd Knäpper ganan mucho al natural, en mi opinión la cerámica y concretamente este tipo de objetos resultan mejor en directo, generalmente esto suele ocurrir con las mejores piezas y en particular con las de cocción de leña (por la sobriedad y profundidad del color y los matices que presentan); por otra parte el arte que trata de la alfarería suele ser más íntimo que la escultura monumental, así es que las imágenes difícilmente recogen todo el misterio de un objeto en el que la escala, el peso y la textura, son elementos esenciales que forman un todo.

Detalle de la muestra en el Museo González Martí, Valencia

En cuanto a la disposición de las obras, hay que tener en cuenta que las bases o módulos solo son un “mobiliario” adicional, es decir provisional, para distribuir las piezas en la sala, así es que en mi opinión es preferible eliminarlo mentalmente durante la contemplación, ya que resulta como algo ajeno a su entorno natural, es decir en el que realmente cobrarán vida y mostrarán todo su esplendor las cerámicas: cuando se dispongan en la mesa (para disfrutarlas en la mano), o -en el caso de las de mayor tamaño- en el tokonoma y si en una casa de diseño moderno ocupando un lugar especial donde se pueda disfrutar tranquilamente con su contemplación, o incluso en un jardín si se trata de aquellas de mayor escala, siendo el exterior lugar donde también pueden situarse sin inconveniente -las piezas cocidas en alta temperatura pueden resistir hasta las más adversas condiciones climáticas. Teniendo todo esto en cuenta comenzamos la visita a la exposición saboreando cada objeto, uno a uno, detenidamente. La obra lo merece, y comprobando que estamos ante piezas dignas de museo, no podemos evitar el pensar que sería una buena noticia si al menos alguna de estas obras se quedase en España (adquiridas por alguna institución, museo, o formando parte de alguna colección privada).

Texto: Mª Jesús Sarmiento / Fotos: Cortesía MNC «González Martí», Valencia (España)

Información

La exposición podrá contemplarse en Valencia hasta el 26 de abril de 2009 y después viajará de vuelta hasta Alemania, pudiéndose contemplar en Munich del 27 de mayo al 30 de septiembre de 2009 (Nationals Völkerkundemuseum, München).

Catálogo de la exposición

Edición: asociación de Amigos del museo Nacional de Cerámica; Patrocinio: TÜV Rheinland Group Asia; Textos: Jaume Coll, Claudius Müller, Antonio Vivas, Kenji Kaneko, Seizo Sasaki, Ingeborg Wiegand-Uhl, Gerhard Bott, Gerd Knäpper, Fujio Koyama, Tetsuzo Tanigawa; Páginas 184, ISBN 978-84-612-8619-5; Idiomas: Castellano, Valenciano, English.

Otras entradas relacionadas

Exposición de Gerd Knäpper en el González Martí



4º Exposición en la web:REVOLUTION, cerámicas de: Eva Castaño, Fernando Garcés, Gregory Miller, Janne Hieck

Por • 14 de febrero, 2009 • Tema: Anteriores portadas, Exposición en la web

Imágenes show (Flickr, Art Ceramics): REVOLUTION (Revolución)

«You say you want a revolution
well, you know
we all want to change the world
you tell me that it’s evolution
well, you know
we all want to change the world
but when you talk about destruction
don’t you know that you can count me out
don’t you know it’s gonna be all right
all right, all right
You say you got a real solution
well, you know
we’d all love to see the plan
you ask me for a contribution
well, you know […]» (Beatles, Revolution)

Ideológicamente el término revolución (del latín revolutio “una vuelta”) está lleno de sugerencias; podemos pensar en un cambio completo, o también en la modificación de lo que está vigente (siguiendo los dos modelos de revolución descritos por Aristóteles), en la consecuencia de que siempre los cambios parten de otras formas de apreciación; por otra parte, en una segunda definición, el término remite a una descripción del movimiento en espiral.

Sociológicamente en el arte de la cerámica nos encontramos en un momento de auge entre las diversas formas que dicha expresión utiliza, no obstante hoy queremos detenernos para subrayar la intención artística que emplea el uso del torno (la rueda de alfarero) como evolución del concepto artístico. El torno es una herramienta apropiada para dar forma a las piezas de alfarería, y en este caso es también sujeto y motivo: la espiral que da forma a la vasija mientras se graba con cada movimiento la huella del autor, el vacío donde se con-formará el uso en el espacio acotado (simbólicamente, una metáfora de la vida ordinaria).

Conceptualmente también hay un sector crítico que valora este significado más haya de si un objeto sirve para ser utilizado o para ser contemplado; el mensaje se contempla desde un arte que tiene sentido por su carácter singular, su excelencia plástica, y su filosofía como reflejo de pertenencia a la vida. De todo esto se trata precisamente, sobre todo para abrirse a varios significados (plásticos, místicos y sociales).

Eva Castaño, Fernando Garcés, Gregory Miller, Janne Hieck, son cuatro ceramistas independientes, artistas que Galería Azul ha reunido en esta muestra colectiva que hoy nos complace presentar dentro del programa de exposiciones en la web. Cada uno, a su manera, encuentra en la vasija un símbolo de individualidad en forma y concepto; su revolución es ver en el objeto, y más allá del mismo, el significado de hacer una alfarería para el momento actual (en la era de la tecnología).

La obra de cada uno de los mencionados autores es diferente entre sí (no solamente desde el método, técnica empleada y estilo, incluso a veces desde el planteamiento (ya sea por hacer Arte para usar, por extraer la plástica de la materia o crear un paisaje desde la armonía de una composición). Sin embargo, más allá de la geografía, más allá de la acción -el ritmo del proceso-, de la técnica o las referencias en que cada uno de los autores se apoya, los cuatro coinciden en el planteamiento desde un frente común: al elegir la vasija (vaso, plato, cuenco, etc.) como metáfora.

Generalmente la intención artística que usa el lenguaje de la alfarería trabaja desde un género que tradicionalmente se ha situado al margen de lo establecido como concepto artístico, al utilizar como objeto de su discurso planteamientos que se detienen en las cosas más sencillas de la vida o de la naturaleza. En un momento en que todo es susceptible de ser etiquetado sabemos sin embargo que cualquier material o disciplina no puede ser calificada de arte o artesanía solo por el método. Por otra parte, pocos artistas que utilizan el torno se preocupan de que sus obras se relacionen dentro del primer o segundo canon, (si ha de calificarse como arte, no arte, o anti-arte, les trae sin cuidado). El caso es bastante significativo porque seguramente lo que el artista busca es precisamente hacer esa revolución. Lo mismo ocurrió con el género del bodegón en la pintura, lo vemos por ejemplo en los maravillosos bodegones -desde Zurbarán, Sánchez Cotán, a nuestros contemporáneos como Morandi, Tàpies, etc.- entre muchos de los autores que han construido la historia del arte del pretérito y del presente, con una preocupación por las cosas sencillas, la naturaleza y la vida real (lo cotidiano) en contraposición a un interés por lo «sublime» (los temas recreados por la pintura de «gran estilo»: históricos, religiosos y míticos).

Eva Castaño se interesa desde niña por la música y las artes plásticas, decantándose más tarde por la pintura y la cerámica. La pintora Begoña Izquierdo (Bilbao 1926- Madrid 1999), amiga y maestra, es quien la inicia en el dibujo y la pintura, creando una base fundamental para su posterior trabajo de ceramista. Estudió en la Escuela de Cerámica Francisco Alcántara, Madrid (1982-1987).

Actualmente trabaja en su estudio con gres y porcelana, en escala que puede acogerse en la palma de la mano. De su obra se desprende una fragilidad y suavidad que tanto en el modelado como en el color busca un balance que proporciona a sus piezas una sensación de ingravidez, como si flotasen. Los contornos desdibujados frente a los tallados, contribuyen en la recreación de una atmósfera particular que se funde con toques de color que nos recuerdan a los de la acuarela. En cada serie de piezas se resume una clara vocación por la pieza única, y sin embargo hecha para ser usada.

4web-exhibition_ Eva Castaño, plato con mosca 4 ewb-exhibition_eva castaño, lunaria

Eva Castaño; Plato con mosca, y Lunaria (porcelana, óxido y esmalte)

  • Precios estimados: entre 60 y 200 €; ver más imágenes en Galería Azul, Eva Castaño

.

Fernando Garcés, tarro Fernando Garcés se graduó en cerámica en la Escuela Oficial de Cerámica Francisco Alcántara, Madrid (1987 – 1990). Desde 1991 es profesor titular de cerámica en la Escuela de Arte de Talavera de la Reina, ocupando en la actualidad el cargo de Jefe de Estudios. Entre varias actividades en las que ha participado ha desarrollado los talleres «El torno como herramienta» en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca. Paralelamente a su amplio currículo docente, con experiencias aquí y en el extranjero, realiza en su taller una obra personal. El torno es objeto de estudio en su producción trabajando indistintamente el gres o la porcelana, incluso combina ambos materiales en un mismo cuerpo.

En su trabajo el blanco y las tonalidades de la arcilla -desnuda o esmaltada- se combinan para aportar una mezcla interesante por contraste de texturas (suave/áspero), incluso contrastando con una clara rusticidad el añadido preciosista del empleo del oro se aplica como una pincelada o golpe de efecto pleno de sugerencias. Garcés consigue seducirnos desde el conjunto de unas instalaciones en las que la forma del cuenco es recurrente para configurar un paisaje que sobrepasa su carácter utilitario.

4 web-exhibition_fernando garces

Fernando Garcés, Cuencos (porcelana, oro y esmalte transparente)

  • Precios estimados: entre 90 y 4.000 €; ver más imágenes en Galería Azul, F. Garcés

.

Gregory Miller ha desarrollado su carrera desde su país, estados Unidos, Japón y Dinamarca donde vive y trabaja en la actualidad. Se ha especializado en hornos de leña, cocción en anagama y horno de sal. Desde 1997 hasta el momento presente ha expuesto sus cerámicas en Dinamarca, Estados Unidos, Japón, Noruega, y Alemania; también ha comisariado eventos relacionados con los hornos de leña. Sus estudios de antropología y su tesis sobre la comparación entre el movimiento de la artesanía japonesa y danesa son un reflejo de sus preocupaciones. Pasó un tiempo de aprendizaje (1992-1993) en el taller de Tatsuzo Shimaoka, cuya escuela y filosofía Mingey se deja ver en la obra de Miller.

Un amplio conocimiento de los esmaltes de alta temperatura, el empleo del horno anagama y un gusto por las formas de la alfarería utilitaria han construido su lenguaje. En el torno va construyendo las formas en diversas series pensando en el uso, la austeridad de las decoraciones se aprecia en la impresión de cuerdas impresas o en las marcas indicativas del proceso (la forma en que las obras han sido cargadas en el horno, las huellas del fuego…) imprimiéndo a cada pieza un carácter especial. Son piezas robustas para utilizar a diario, intemporales y diferentes.

4web-exhibition_gregory miller

Gregory Miller;Botella gres anagama, esmalte shino

  • Precios estimados: entre 25 y 1300 €; ver más imágenes en Galería Azul, Gregory Miller

.

Janne Hieck teapotJanne Hieck se formó en Alemania, su país natal, obteniendo la medalla de oro en el proyecto de fin de carrera. Después en el año 2005 se instaló en el norte de Dinamarca, donde ampliaría sus conocimientos como asistente del ceramista Gregory Miller.

En la actualidad reside en Dinamarca, es una artista emergente con una obra personal. Su trabajo se enmarca dentro de la llamada alfarería de estudio actual, en la especialidad del gres esmaltado con sal y la cocción de leña; un trabajo creativo y muy bien hecho que se define con su sello personal a través de formas sencillas, fuertes y escuetas, tonalidades naturales derivadas de un engobe de cobalto o del hierro contenido en la arcilla. Su lenguaje formal se articula en el proceso del gres desde formas utilitarias confortables, piezas únicas para disfrutar cada día, obras hechas con mucho talento que translucen el amor al oficio y son resistentes.

4 web-exhibition_jannehieck

Janne Hieck, Jarrita de leche; gres, cobalto, y esmalte de vapores de sal

  • Precios estimados: entre 25 y 1000 €; ver más imágenes en Galería Azul, Janne Hieck

Enlaces



I Exposición en la web: Artistas de la Galería Azul

Por • 11 de mayo, 2007 • Tema: Anteriores portadas, Artistas, Destacados, Exposición en la web

Artistas de la Galería Azul
Madola / Carme Collell / María Bofill / Jordi Marcet & Rosa Vila-Abadal / José-Antonio Sarmiento

San Cibrián de Ardón 24232 LEON (España)
C/ Real, 1
Tlf/fax: 34+ 987 30 46 93
Visitas concertadas / by appointment:
Tlf/ (34) + 676 47 45 48 / 987 68 05 76 y 987 30 46 93

Desde 1995, Galería Azul ha orientado su línea de actuación a la difusión de la cerámica de arte (alfarería y escultura). Hoy, ampliando nuestra presencia en la web iniciada en 1998, emprendemos una nueva etapa con una primera exposición exclusiva a través de la red, en la que pueden contemplarse obras de Madola, María Bofill, Carme Collell, José Antonio Sarmiento y la obra en coproducción de Jordi Marcet & Rosa Vila-Abadal. Obras que ponemos a disposición de nuestros lectores: colecciones de arte, clientes-amigos, e interesados o conocedores de la cerámica de autor.

Galería Azul · Exposición en la web - Madola

Madola, Escritos de taller

Galería Azul · Exposición en la web - María BofillGalería Azul · Exposición en la web - Carme Collell

María Bofill, Nubes de porcelana | Carme Collell, Rosa Cúbica

Galería Azul · Exposición en la web - Marcet & Vila-AbadalGalería Azul · Exposición en la web - José Antonio Sarmiento

J. Marcet & R. Vila-Abadal, Plato | J-A. Sarmiento, Noche en el desierto I

Ver: I Exposición en la web

Para más información dirigirse por e-mail; envíos internacionales.
For more information please send an e-mail; international shipping.

Galería Azul ofrece desinteresadamente un servicio de asesoramiento y colaboración para galerías de arte, instituciones, y coleccionistas.



Arte y utilidad

Por • 24 de marzo, 2006 • Tema: Artículos, Recomendados

La pregunta sería: ¿puede considerarse “Arte” una pieza utilitaria, aun si ha sido concebida con ambas intenciones? La respuesta puede ser contradictoria dependiendo de la mentalidad, el conocimiento y la visión de quien a dicha pregunta responda. Al menos en ese sentido, Japón es un país que se ha caracterizado por su sentido común; y no digamos que ha sido exclusivamente reconocido internacionalmente por los avances en el campo de la tecnología, pues en el terreno artístico ya nuestras vanguardias históricas se dieron cuenta de aquella avant-garde establecida por los primitivos maestros de té (filosofía Zen, s.XVI), al contemplar como tal una determinada cerámica y por ello la taza de té elegida para dicha ceremonia (chanoyu), ampliando así los límites del arte de un modo sin precedentes; hecho que, sin duda, ha supuesto toda una inspiración para la modernidad.

chojiro-e.jpg

Museo Raku

A ese sentido común anteriormente mencionado, se debe que la modernidad pueda convivir en perfecta armonía con la sabiduría de las tan respetadas e incluso preservadas tradiciones japonesas (lo que incluye el hecho de favorecer la transmisión de conocimientos de primera mano, o lo que es igual impartidos por artistas a los que el departamento de cultura nipón otorga el rango de “Tesoro Nacional viviente”/o, intangible). Siempre se habla del importante arraigo en la tradición que tiene allí la cerámica artística, y mucho más si resulta que es utilitaria. Y es que en cierto modo siempre se contempla como extensión de la tradición aun siendo obvia su diferencia, o lo que es igual, aun siendo una interpretación personal impregnada de la expresión de su autor. Esto ocurre porque en su interior, el autor, siempre se siente deudor de sus antecesores.

kichizaemon-e.jpg

Museo Raku

En las imágenes precedentes, pueden contemplarse dos obras distantes en el tiempo (450 años): una taza de té realizada por Chôjirô (Raku I), y otra del presente heredero del sello Raku (XV generación) o actual Kichizaemon.

Sin embargo, cuando en el Oeste se escucha la palabra tradición, sin más matizaciones, tal afirmación parece inducir a interpretaciones confusas con respecto a lo que algunos occidentales consideran un “estar en la modernidad”; y esto se debe más a un tipo de mentalidad conservadora adherida a ciertos postulados académicos del pasado. Por poner un ejemplo práctico es preciso subrayar que, por lo menos en términos artísticos, lo que se define como tradicional para un occidental es muy diferente de lo que dicho término significa para un japonés. Para entenderlo hay que tener en cuenta que allí, en lo que se refiere a la creación, la denominada “tradición” nunca se ha interpretado como obstáculo para el desarrollo de la creatividad, la expresión personal y el avance. Es más, dichos conocimientos se han interpretado como bagaje cultural que ha aportado el conocimiento del oficio tan necesario del “saber hacer”; así pues, la expresión de «su tiempo» (siempre desde “su” visión contemporánea) realiza un arte capaz de integrarse en la vida diaria: como objeto digno de ser contemplado, lo que no significa que no pueda ser útil al mismo tiempo.

ryojikoie.jpg

Ryoji Koie / «Chawan»

Mas esta interacción entre la expresión artística y la vida, no solamente le incumbe a una línea discontinua que engarza el presente con la tradición. Desde el punto de vista de la modernidad y de todo lo que se arriesga a transpasar lo establecido: artistas contestatarios como lo han sido Noguchi, Yagi, o lo es actualmente Ryoji Koie son una realidad. De este modo, la “taza”, en su simplicidad, se muestra ante el espectador/usuario como “tema” para la expresión y representación de una apertura en la mirada y en el concepto, capaz de disolver cualquier frontera:sobre lo artístico, pero también entre la mentalidad del Este o del Oeste.

chw.jpg

José Antonio Sarmiento
«Cuenco de verano», Hikidashi guro

Artist Potters.com: exposición de tazas

Continúa leyendo…



«Cerámicas/Yakishime» de José-Antonio Sarmiento

Por • 20 de diciembre, 2004 • Tema: Exposiciones, José Antonio Sarmiento, Previo Agosto 2005, Textos

JOSÉ ANTONIO SARMIENTO

«CERAMICAS / YAKISHIME»

Del 9 al 30 de Diciembre de 2004 / CENTRO CULTURAL CAJA ESPAÑA, León (España)

Hace más de dos décadas que José-Antonio Sarmiento (León, 1956) se trasladó al entorno rural para trabajar con hornos de leña. Desde entonces se ha dedicado intensivamente a la cerámica. En sentido formal, reemplazó los útiles de trabajo que anteriormente había manejado: el lienzo por la arcilla, el óleo por los esmaltes cerámicos y los pinceles de fuego, e incorporaba el aire a sus volúmenes. En sentido conceptual, su naturaleza artística vive la necesidad de reflexionar sobre la vasija como contenedor y contenido, o se plantea el sentido del arte desde la integración del mismo en el uso cotidiano. Desde la mencionada filosofía realiza sus piezas: a gran escala unas y otras de dimensiones más domésticas; mas es necesario subrayar que no hace distinciones en cualquiera de ambos casos, pues atiende a la necesidad de una actitud vital que siente del mismo modo la importancia del uso y la contemplación.

El siguiente pensamiento, atribuido al maestro Zen Ch’ing Yuan (Dinastía Tang), será útil para la ocasión:

Antes de estudiar Zen durante treinta años, veía las montañas como montañas y las aguas como aguas. Cuando llegué a un conocimiento más íntimo, llegué al punto en que veía que las montañas no eran montañas y las aguas no eran aguas. Pero ahora que he llegado a la misma esencia, estoy en paz. Porque de nuevo veo las montañas únicamente como montañas y las aguas de nuevo como aguas.

La obra de José-Antonio Sarmiento profundiza directamente en la materia cerámica en sí misma y lo hace de un modo que revela la presencia del fuego, elemento esencial en el contexto de su plástica. Algo similar a lo que la pintura es a la pintura en el drip de Jackson Pollock.

Yakishime es el término japonés que se refiere a las piezas cerámicas realizadas en hornos de leña de alta temperatura, a las huellas del gran fuego: es decir a los efectos naturales de las cenizas acumuladas, a los flameados (pinceladas de fuego) que presentan estas piezas, a todos los fenómenos naturales que ocurren dentro del horno. Se refiere a cerámicas realizadas en el hogar de la leña, en la misma «caja de fuego», para describir literalmente un paisaje natural creado por los elementos (la llama, el viento, el agua y los minerales) en complicidad con el azar y la experiencia de quien los maneja o implica su sentido artístico en tal acción.

Esta exposición, de la obra cerámica de José-Antonio Sarmiento, que para mí ha sido una satisfacción coordinar en León, muestra grandes platos y vasijas procedentes de diversas hornadas. Obra realizada durante 2003 y 2004, en el horno de leña anagama-noborigama por él construido al regreso de su estancia en Japón, siguiendo los principios de los antiguos hornos japoneses en pendiente, lo que supone largas cocciones con leña manteniendo la alta temperatura (1.320 °C) durante varios días, en este caso durante siete días con sus noches incluidas.

MJ.S.

Extracto del Texto del Catálogo

LA MATERIA CONSAGRADA AL FUEGO
por Kosme de Barañano

… /… Desde 1989 en el taller y hornos de San Cibrián de Ardón, León, José-Antonio Sarmiento trabaja incansable en la aventura de la cocción con leña en alta temperatura. Trabaja fundamentalmente lo que llamamos gres (del francés grès, arenisca.) una cerámica cocida a muy altas temperaturas (1.300-1.320 ºC) con horno de leña.

… /… Además de la arcilla y el fuego el primer momento de la creación de José-Antonio Sarmiento es el moldeado y el dominio del torno. El moldeado de J-A.S. no es el tradicional, sino la deconstrucción del tradicional.

Continúa leyendo…



José Antonio Sarmiento, alfarería contemporánea con fuego de leña

Por • 15 de diciembre, 2003 • Tema: Artículos, José Antonio Sarmiento, Previo Agosto 2005

Mucho antes de todas las cosas existió el Caos;
Después la Tierra espaciosa.
Y el amor, que es el más hermoso de todos los Inmortales.

Hesíodo, Teogonía

Desde hace varios años José Antonio Sarmiento ha centrado su trabajo en el estudio de la vasija. Se ha interesado, desde la intención artística, por reivindicar el término alfarería (De alfaharería, arte de fabricar vasijas de barro cocido). Una acción no exenta de coraje, si tenemos en cuenta la confrontación categorial que genera en nuestro país, por muchas cuestiones en las que no procede entrar aquí y ahora. El caso es que hay en ello un reto repleto de contenido; una actitud libre, aunque exigente. Elude el exceso, lo complejo y costoso (en el sentido de lo aparente), respira un sentido de proporción humanista –respecto al hombre y su relación con la naturaleza, el hombre formando parte del universo y no en su centro–; trasciende un espíritu democrático fiel a una estética, sin caer en la postura del «esteta desenfrenado» (ciego y sordo ante la tragedia de la vida). Personalmente diría que revela una búsqueda de expresión artística con los pies en la tierra, desde el razonamiento cultural, pero sin olvidar el sexto sentido (la intuición) y ese otro sentido que nos permite avanzar (el sentido práctico). Desde tal postura, construye una sinergia en defensa de caer en un tipo de ceguera que bien podría definirse desde las palabras de Okakura Kakuzo: Los que no pueden sentir en sí mismos la pequeñez de las cosas grandes tienden a no ver la grandeza de las cosas pequeñas en los demás.

Seguramente una concreta manera de ser (actitud ante la vida), ha servido de combustible para mantener encendida la llama que alimenta la inclinación artística de José Antonio Sarmiento, traduciendo su fuerza motriz en un interés específico por la alfarería que se compromete con la cocción de leña en un horno anagama-noborigama. Trabaja pues en contacto con la naturaleza, imponiéndose un retiro voluntario –en el sentido de mantenerse alejado de lo que se consideran los circuitos oficiales del arte– al margen de distracciones, para dedicarse plenamente a la búsqueda de «la grandeza de las pequeñas cosas». La certeza de saber lo que no quiere hacer, y a donde no quiere llegar, son elementos decisivos para dirigirse por caminos no señalizados, aunque tenga que convivir con la incertidumbre. Tan firme resolución posee el bagaje necesario para llevar a cabo tan ardua tarea: la suficiente dosis de orgullo y humildad, talento natural, y gusto por la economía de medios. Podría parecer, a la vista de su trabajo, que la senda elegida descansa en conclusiones más propias de otras latitudes que de la cultura histórica a la que él pertenece, y, sin embargo, más que una intención premeditada es una consecuencia de personalidad y medio elegido, al seguir la brújula de su corazón y atender al lenguaje de los elementos que se trae entre manos, mientras se esfuerza –sobre todo y con todo– por implicarse con el medio, para rescatar la «esencia».

Continúa leyendo…