Conclusiones sobre las jornadas celebradas en Alcora

Por MJ. Sarmiento • 1 de junio, 2008 • Tema: Conferencias

Imágenes de la exposición ArtX15 en las instalaciones de la escuela de cerámica de Alcora (Castellón), muestra que puede contemplarse hasta el 12 de Junio.

Algunas de las conclusiones de la mesa redonda:

Sobre la mesa se pusieron asuntos interesantes, en cuanto a la valoración en nuestro país de la práctica cerámica como expresión artística. Desde la posición y el criterio de cada invitado: Eladi Grangel (director del Museo de Alcora), Antonio Gascó (crítico de arte), Alberto Andrés (ceramista que en este caso ejerció como representante de Cerco’ 08, feria de cerámica contemporánea celebrada en Zaragoza de la que ha sido comisario en esta última y octava edición), y María Jesús Sarmiento -quien esto escribe- desde mi experiencia como estudiosa de la cerámica contemporánea, autora de este blog, y Art Dealer a través de las diversas actuaciones organizadas por la Galería Azul. Diversidad de campos de acción que como profesionales del medio podemos resumir en pos de un conocimiento específico para instrumentar los medios de difusión necesarios que reconocen la cerámica y su lugar en el ámbito del arte.

Un asunto que solo es posible lograr a través de la difusión cultural, de la comercialización por medio de galerías de arte o especializadas en cerámica, y con la labor imprescindible del apoyo del pensamiento crítico (la crítica, desde mi punto de vista, es fundamental y así lo expresé, como medio de traducir al público no experto un conocimiento más profundo sobre el sentido, la intención y lo que es más importante: la calidad de las diversas propuestas artísticas).

Con el objetivo de alcanzar una difusión más efectiva, toma de conciencia y revalorización del medio, es conveniente señalar algunos de los puntos más importantes:

1- La labor didáctica del museo, con exposiciones y actuaciones paralelas (con este fin el Museo de l’Alcora subrayó su apuesta por el taller didáctico para niños, entre otras actuaciones); 2- La implicación de las escuelas de arte (como ha sido el caso de L’Alcora al organizar exposiciones en la que se muestra obra de profesionales, así como cursos demostración a cargo de un artista), iniciativas que van más allá de ser un complemento del programa educativo (por ejemplo: las clases magistrales, cuyo precedente es clásico de los conservatorios de música y de la escuelas de bellas artes son imprescindibles para que el alumnado pueda ver como se mueve el autor con los materiales entre sus manos). 3- La labor divulgativa y comercializadora de las galerías; y teniendo en cuenta que en nuestro país son escasas las que por el momento apuestan por el medio, es conveniente la organización de eventos y festivales –siempre que se cuide la calidad al máximo, sin excusas ante las dificultades del mercado–, por esta razón tal vez sea importante ir paulatinamente mostrando lo mejor, es decir primar la calidad sobre la cantidad, ya que lo contrario ejercerá un efecto boomerang en detrimento de lo que queremos conseguir, o dicho de otro modo: una mezcla sin criterio no aportará nada en cuanto al incremento del prestigio sino todo lo contrario.

Hay que señalar que en esta mesa redonda que comentamos resultó muy interesante la participación entusiasta del público asistente, ya que todas las propuestas y matizaciones que en ese momento se hicieron sirvieron, además de para dar un repaso a nuestras principales preocupaciones, para proponer o pensar en iniciativas adicionales. Entre estas propuestas considero interesante destacar la intervención de Manuel Aramendía (artista y profesor de la Facultad de Bellas Artes de Barcelona) que planteó la conveniencia de colaboración con las facultades de bellas artes interesadas en trabajar junto a ceramistas profesionales, así como también la incorporación del tejido industrial que se interese en contemplar colaboraciones puntuales con los artistas plásticos, ceramistas o no –como ocurre en otros países (Limoges, Shigaraki, Copenhague, etc)–; dicho de otro modo, aprovechar la riqueza que la materia cerámica ofrece en el campo creativo a través de su diversidad de métodos (tanto artesanales como industriales) para enriquecer el vocabulario de la plástica.

En conclusión: quedó patente que es imprescindible la difusión por parte del museo y el tejido comercial especializado (de calidad). En definitiva, la búsqueda de la excelencia como única vía de instrumentar el incremento de valoración y prestigio del medio. Los mejores ejemplos los encontraremos a través de la obra que pueda contemplarse en exposiciones, atendiendo a los diversos estilos y a la diversidad de los géneros. No me canso de repetirlo, y perdonar que insista, teniendo en cuenta que arte puede ser escultura, alfarería, instalaciones…, aquello que solamente por su calidad y no por cuestiones de forma van a merecer ser calificados como tales objetos). Pero, además, es necesario encontrar o mejor dicho desarrollar fórmulas nuevas que sirvan para llegar al público preocupado por estas cuestiones. En este sentido es evidente que el ciudadano de la calle cada vez está más preparado, así es que si se le ofrece calidad sin confusiones la apreciará y lo agradecerá. No hay más que pensar que estadísticamente nunca como ahora -me refiero al momento presente- hubo una preocupación por el arte tan mayoritaria, por el mismo motivo que nunca hubo tantos artistas o personas dedicadas a producirlo, del mismo modo que nunca se han vendido tantos libros especializados, o las exposiciones de los grandes museos y centros de arte han visto crecer el número de visitantes en un número nada despreciable (y por cierto con público no perteneciente al círculo reducido de entendidos).

Para terminar, tal como yo lo veo y en mi modesta opinión, la mejor y única forma que realmente será efectiva en lo que nos concierne a quienes de un modo u otro a esto estamos dedicando la vida, es la de ofrecer información para que el público pueda aprender a discernir la calidad –educar la mirada con la mente abierta– y lo hemos de hacer con todos estos instrumentos que tenemos a nuestro alcance.

Pienso también que muy importante es contribuir mediante la adquisición del trabajo de nuestros autores, (cada cual según sus fuerzas -ya sean obras más grandes o más pequeñas, de uso o de contemplación-, atendiendo a nuestra disponibilidad de espacio y poder adquisitivo) ya que es el único modo de que los artistas puedan seguir creando. Siempre insisto en este punto, en cualquier caso rodearse de buenas piezas sin duda será beneficioso en muchos sentidos –como usuario independientemente, y si se es ceramista o se está en el camino de serlo más a mi favor. Y claro está huelga decir que son los Museos de Cerámica o los Centros de Arte contemporáneo los primeros que deben predicar con el ejemplo, de hecho es lo que ocurre en otros países. Se me contestará que ya están las adquisiciones a través de los concursos de cerámica que desde hace unos años se vienen organizando, ciertamente es una medida de apoyo, en tanto que pueden servir como plataforma de los nuevos valores, y sin duda estos certámenes son una ayuda económica para los ganadores… pero hay que hacer más. Si tenemos en cuenta que muchos de los artistas consolidados no van a presentarse a estos certámenes, lo más conveniente es que paralelamente a la adquisición por medio de los concursos, exista una comisión de expertos de reconocido prestigio que al menos una vez al año adquiriese como mínimo una obra de los más interesantes valores internacionales (de aquí o de allá, de donde sea). Para que esto sea posible es evidente que necesitamos más presupuesto, así que ahora habría que estudiar por qué los museos de cerámica de nuestro país han de trabajar en condiciones tan precarias. Mientras no nos enfrentemos a todas estas realidades de una manera constructiva, no podremos decir que la cerámica en España puede equipararse al ámbito internacional, aunque sin duda contamos con algunos autores interesantes.

Otra cosa que resulta preocupante es que el número de alumnos en la mayoría de los centros sea tan escaso, aunque por lo general y salvo excepciones puntuales contemos con una dotación de profesorado eficiente y entusiasta, añadida a una dotacióncada vez mejor en cuanto a instalaciones y medios (gratamente me sorprendió la escuela de cerámica de l’Alcora que por cierto no conocía: el inmueble de reciente construcción y la dotación de las aulas son un ejemplo de modernidad). Así es que hay que plantearse seriamente que es lo que ocurre para establecer el diagnóstico y aplicar el remedio. Pero hay que hacerlo sin echarle las culpas a nadie y asumiendo la parte de responsabilidad que sin duda tiene el colectivo. Por esta razón son necesarias todas estas actuaciones y más, y han de llevarse a cabo sin dilación. Lo que es seguro es que contamos con la colaboración y el interés de todos, así es que más que nunca ahora es el momento de remar en el mismo barco, juntos que no revueltos y controlando la situación.

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1 comentario »

  1. Estimada María Jesús, es increíble pero los temas que rodean a la cerámica, sus comentarios y conclusiones son casi los mismos en todo el mundo, los felicito por tan importante evento y te felicito por haber armado tan bien la información, un ejemplo.
    Te saluda muy cordialmente, Vilma Villaverde.

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